
DOMINGO DE RAMOS
Procesión de las Palmas
La Procesión de las Palmas inicia los desfiles procesionales de la Semana Santa de Briviesca. Tal y como en su día Jesús entró en Jerusalén, la ciudad de Briviesca le recibe al son de las cornetas y tambores, con vítores y gritos de Hosannas.
Se desarrolla en la mañana del Domingo de Ramos y los protagonistas son los niños. Dijo Jesús "dejad que los niños se acerquen a mí" y por ello son los cofrades más pequeños, los sanjuanillos, los que desfilan en ella. La procesión tal y como se celebra hoy data del año 2003, cuando se estrenó el paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, pero anteriormente se realizaba de otra manera. A las 11:30 de la mañana se bendicen los ramos y palmas en la iglesia de Santa Clara, posteriormente se procesiona por las calles de Briviesca con el paso de La Entrada de Jesús en Jerusalén finalizando el recorrido en la Iglesia de San Martín, donde a continuación se oficia la Santa Misa.

Orden procesional
Cruz Procesional Parroquial de San Martín, Bandera de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, Estandarte y Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, Estandarte de "La Entrada en Jerusalén", Sanjuanillos, Entrada de Jesús en Jerusalén, Clero Parroquial, Estandarte y Junta de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, Excelentísmo Ayuntamiento y Autoridades
Itinerario
Iglesia de Santa Clara, Calle Duque de Frías, Avenida Juan de Ayolas, Avenida Príncipe de Asturias, Calle Justo Cantón Salazar, Plaza Mayor, Iglesia de San Martín.
HORA
11.30 h
PASO
Entrada de Jesús en Jerusalén
LONGITUD
750 m
DURACIÓN
40 min.

Antigua Procesión de las Palmas
Con anterioridad al año 2003, año en el que procesionó por primera vez el paso de la 'Entrada de Jesús en Jerusalén', la Procesión de las Palmas se realizaba de otra manera. Sirva este apartado como recuerdo a ello. Tal y como se aprecia en la imagen que acompaña a estas líneas, la procesión que abre la Semana Santa de Briviesca recreaba fidedignamente la entrada de Jesucristo en la Ciudad de Jerusalén. Con parte de los sanjuanillos vestidos de hebreos y un burro de carne y hueso, un cofrade interpretaba a Jesucristo a lomos del asno mientras se procesionaba por la ciudad con cánticos de Hossana y Aleluias. En Briviesca es tradición también que los más pequeños acompañen la procesión con sus ramos y palmas decorados con golosinas.







