Santo Sepulcro

Cristo yace en espera de su triunfal resurrección.

El paso se compone de tres elementos destacables: la carroza, el sepulcro y la talla del Cristo Yacente. Esta última, es una hermosa imagen de grandes dimensiones y valor artístico que data del año 1767. Fue adquirida por el Cabildo de la entonces Parroquia de San Martín. Los brazos de la talla son articulados haciéndolo apto para la representación del Descendimiento pero nunca se tuvo constancia de que se haya realizado dicha práctica en la historia de la Semana Santa briviescana; hasta el año 2014, cuando se realiza por primera vez con gran aceptación. La talla fue sometida a una gran limpieza y restauración en el año 2018. Fue sometida a un proceso de limpieza y restauración en el año 2018, llevado a cabo por el Taller Diocesano de restauraciones batea con un coste de 2.000€ más IVA.

Para procesionar posee un bello sepulcro de alpaca y plata con lunas de cierre de vidrio biselado e inalterable rematado en sus vértices por cinco figuras de plata: cuatro ángeles que portan elementos de la Pasión (Corona de espinas, Lanza, Caña y esponja y escalera) y una original alegoría de la fe en su remate superior. Este fue adquirido por suscripción popular con una importante aportación del Excelentísimo Ayuntamiento de Briviesca. Fue fabricada en el taller del Sr. Meneses. En el año 2004 con motivo de su centenario fue renovado y restaurado en sus elementos. 

El sepulcro va montado sobre una carroza de andas de estilo gótico con incrustaciones en láminas de oro y plata elaborada por el escultor burgalés D. Valeriano Martínez Abelenda y donada también por el Ayuntamiento de Briviesca en 1951.

En la procesión del Santo Entierro es escoltado por tres miembros del Cuartel de la Guardia Civil de Briviesca y llevado por cuatro cofrades que visten túnica blanca, fajín, capa y capirote con el emblema de la Cofradía bordado púrpuras.

 AUTOR

Desconocido

 

AÑO

1767 (talla)

1904 (sepulcro procesional. Taller Sr. Meneses)

1951 (carroza, D. Valeriano Martínez Abelenda)

 

Mayordomo

Miguel Ángel Corral Díez

 

Salidas procesionales

Viernes Santo

Historia de la adquisición del Sepulcro 

 

En el año 1904 en Excelentísimo Ayuntamiento de Briviesca, tras varias deliberaciones, acuerda su adquisición. En un principio la corporación municipal, vistos los catálogos del taller del Señor Meneses, asignó una dotación de 2.400 pesetas para esta adquisición. Pero tras la vivista del viajante de dicha casa, en una carta dirigida al Ayuntamiento, se manifiesta que al exceder las dimensiones de la imagen del Cristo Yacente que existe en esta Ciudad, y al tener que realizarse a medida el precio debe ser mayor: 2.800 pesetas.

Como refleja el Libro de Sesiones, distintas eran las opiniones de los señores concejales a cerca de este asunto. El importante aumento de precio llevó a varios de los ediles a defender la adquisición de un sepulcro que fuera de madera tallada y con menos precio, y que se destinase la diferencia a "atender a otras necesidades imperiosas".

Otros concejales defendían esta compra, expresando que "el Sepulcro que se trata era de duración para muchos años" y creían que no debía economizarse en su adquisición. Pronto llegó la solución de consenso, con la propuesta de otro de los regidores de que "se iniciara una nueva suscripción encabezándola con la cantidad que se tenga por conveniente, sin extralimitarse de la cantidad de 2.800 pesetas". Todos estuvieron de acuerdo y así se aprobó en la sesión plenaria del 11 de febrero de ese año.

La suscripción se realizó con éxito. El precio final fue de 3.000 pesetas. Para tenerse en cuenta la cantidad tan importante que suponía en la época, cinco años más tarde, en 1909, se construyó el templete para la música de la Plaza Mayor por 3.500 pesetas. Una pequeña inscripción en la cabecera nos refiere su procedencia: "ES PROPIEDAD DEL EXCMO AYUNTAMIENTO. AÑO DE 1904".

La urna es muy similar a la que porta el Cristo Yacente de la Semana Santa de Burgos, construida tres años antes por los mismos talleres. En el caso de la urna burgalesa, las proporciones cambian siendo más estrecha y alta que la briviescana debido a que el Cristo Yacente tiene los brazos recogidos, pero de idéntico diseño y composición.

Originariamente iba montada sobre unas andas adornadas con relieves en el mismo material y estilo, que pasaron a otros pasos y que en la actualidad portan La Oración en el Huerto.

En el año 1951, también el Excmo. Ayuntamiento donó la carroza con andas de estilo gótico con estofado de láminas de oro y plata, obra del escultor burgalés D. Valeriano Martínez Abelenda con la que procesiona en la actualidad.

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